¿Por qué dejé de comer durante 3 días?

Volví a sentir esa punzada otra vez en la parte posterior de mi cuello.

-¡Joder! Otra vez no… cada día estamos igual, ¡coño!

Ya hacía muchos meses que, casi a diario, sentía la sensación de tener un músculo atrapado entre la cabeza y la espalda, al que no le dejan los huesos libertad para moverse. Lo que se suele llamar un pinzamiento, vamos. 

pinzamiento cuelloAl principio era una simple molestia, que solía hacer aparición al estar unas pocas horas sentado frente al ordenador. Luego poco a poco se convirtió en un verdadero martirio, por el cual tenía que parar de trabajar y darme masajes a mi mismo en toda esa zona, hasta que disminuía ligeramente el dolor. Y así pasaban los meses. No quería ir al médico. Ni hablar. Muy pocas veces me pongo enfermo y, cuando me coge algo, me espero a que se me pase. El doctor me recetará una cosa rara y yo no quiero saber nada de medicamentos, ni tocarlos, a saber qué llevan esas pastillas. Namás faltaría. La medicina moderna cura el síntoma por un corto período de tiempo, pero no llega a la raíz del problema. A mí no me interesa eso.

-Si no le hago mucho caso algún día dejará de dolerme.

Claro que sí campeón, como por arte de magia.

Hasta que un buen día, ¡PAM! No sólo no dejó de dolerme, sino que el dolor en la parte cervical era tan intenso que no podía ni levantarme de la cama. Dios, nunca había sentido nada igual, creía que me iba a explotar la cabeza. Y encima ese dolor no se iba con nada, los masajes, el descanso y los estiramientos no hacían efecto alguno.

A mediodía me rendí y pedí cita para el médico. La doctora me escuchó dos o tres minutos -todo un récord- y me recetó una caja de nosequé para la inflamación muscular. Me dijo que lo tomara durante una semana. A mí me daba igual lo que fuese con tal de que el dolor disminuyera; había perdido hace ya rato mi batalla personal contra los medicamentos y estaba dispuesto a cualquier cosa.

Al día siguiente pensé que no era para tanto. El dolor había bajado a la mitad (no sé cómo se puede calcular la mitad de algo intangible, pero más o menos. Si ayer me dolía muchísimo, pues hoy muchísimo/2, que es bastante, pero no tanto si lo comparas) y yo estaba feliz por haber vuelto a la vida y poder hacer cosas de nuevo. El caso es que había tomado una de esas pastillas que me recetaron, pero el resto de la caja la tiré a la basura. El dolor me había ganado una batalla, pero yo, cual Napoleón, ganaría la guerra.

Paré de hacer el idiota y me puse a buscar alternativas y soluciones que no vinieran empaquetadas dentro de una cajita. Tuve la suerte de que, ese mismo fin de semana, la mujer de mi padre me comentó que conocía a alguien -llamémosle Edu- que hacía masajes y sabía un huevo de todo este tema. Me dijo que era como yo, que hablaba de temas metafísicos y “esas tonterías”. Sin pensármelo dos veces fui a verle esa misma tarde.

-Enga, chaval, pasa y ponte cómodo. Vamos a ver que tienes por ahí.

Edu tenía en casa una habitación especial, con una camilla en el centro para los pacientes y unos cuantos ungüentos en las estanterías. En cuestión de media hora me dejó la espalda como nueva y tuve la suerte de poder conversar con él durante ese rato de temas muy interesantes, principalmente centrados en la vida misma y en el porqué de las espaldas jodidas. Me dijo que había tenido pacientes a los que, por culpa del estrés y el sendentarismo, poco a poco se les quedaba la espalda dura como una piedra. 

Me hizo varias preguntas, entre ellas si yo sufría de estrés en el día a día. Primero le dije que no, ¿se puede saber cómo iba a estresarme yo con lo bien que me tomo todo lo que me pasa? No sé ni lo que significa esa palabra, ¡nunca he estado estresado! pero luego me dí cuenta de que sí… de que ese estrés estaba escondido en mi subconsciente y provenía principalmente del proyecto empresarial que tenía entonces entre manos. Los problemas asociados a empezar un negocio desde cero me estaba desmontando muchos de los esquemas que tenía anteriormente y mi cuerpo tenía que externalizar eso de alguna manera.  

Y he mentido… mi espalda parecía otra cuando salí de allí, sí, pero seguía notando unas pequeñas molestias. Edu ya sabía que me pasaría eso, así que también me recomendó cambiar la silla del ordenador y hacer unos días de ayuno en cuanto pudiese. 

-¿Ayuno por qué?

-Ya lo verás, te ayudará a dejar ir esos dolores que te quedan, te limpiará físicamente y espiritualmente. Hazlo con Sirope de Savia.

No tenía ni la más mínima idea de lo que era esa palabra tan rara, el sirope de savia. Se ve que es un producto líquido de color oscuro que losirope de savia mezclas con varios litros de agua y te lo tienes que ir bebiendo durante los días que ayunas, como si fuera un sustituto de las comidas, porque tiene todos los nutrientes que necesita el cuerpo. 

Pensándolo bien, me apetecía probar esto de estar sin comer durante varios días, por fuerza tenía que ser un reto curioso. Así que busqué un poco de información por Internet, compré 1 litro del sirope ese en una tienda cerca de casa y me puse como meta tres días. Tres días sin probar bocado. La gracia era que la mezcla de sirope te quita el hambre por completo, así no estás ahí sufriendo todo el rato y con la barriga haciendo ruidos raros tipo GLGLR RLGL GLLRRR.

Acabaron los tres días. Y, al contrario de lo que creía, no lo pasé mal en ningún momento. Lo único que tenía al final eran unas ganas locas de morder algo de comida, pero no por el hambre, sino por el hecho de probar sabores diferentes al sirope de los huevos. Durante la experiencia me sentí extraño: ligero, libre. Parecía como si mi estómago se hubiera ido a dormir o no existiese. No lo sentía lleno ni vacío, simplemente no lo sentía. Y eso me daba una paz increíble. No nos damos cuenta, pero el pobre intestino se pasa las 24 horas del día trabajando porque siempre le estamos echando comida. Curra como el que más y unas pequeñas vacaciones no le habían venido nada mal por lo visto.    

Y sí, sí, tengo que reconocer que ocurrió el milagro. El dolor de cuello no desapareció durante esos tres días, pero una semana después ya no quedaba rastro de él. Bye, bye!. Y esto ocurrió hace ya unos 6 meses. No sólo eso, sino que como efecto secundario mi barriga desde entonces está también perfecta. Ya no me duele casi nunca. Y que yo recuerde tampoco me he puesto enfermo de ninguna otra cosa aparte de algún resfriado…

Desde entonces, he tenido varias veces este tipo de conversaciones: 

-Me duele tal tal y tal. Y además me han dicho que soy celíaco.

-Ah, ¿pues sabes que a mí me fue genial hacer unos días de ayuno? Eso lo cura todo. Si quieres te explico cómo se hace.

-Pero qué dices anda, anda, estás loco. ¿Ayuno? Yo no podría estar sin comer ni medio día. No, gracias, ya iré al médico.

Total, que no hay manera de convencerle de que lo pruebe. ¿Pero tu eres tonto o qué te pasa? ¿Cómo alguien que está sufriendo porque le duele algo puede rechazar una oferta de curación gratuita de esta manera? Es algo que no me cabe en la cabeza y también es una de las razones por las que escribo este post. Tío, yo no estoy diciendo que el ayuno lo cure TODO y sea un remedio mágico, pero si a alguien le ha funcionado, quizás a ti también ¿no?

 Ah… ¿Que quieres más pruebas? Mira lo que decían estos chavales que sabían tanto:

“Las mejores medicinas son el descanso y el ayuno”.- Benjamin Franklin

“El ayuno puede hacer mucho más por un enfermo que la mejor de las medicionas y el mejor de los doctores, y hablo desde la experiencia personal”.- Mark Twain

“El ayuno es el primer principio de la medicina”.- Rumi

“A través del ayuno he logrado una salud perfecta, un nuevo estado de existencia, una sensación de pureza y felicidad, algo desconocido para la mayoría de los humanos”.- Upton Sinclair

Ahora ya estás empezando a convencerte un poco más, ¿eh?  

luz roja cuadro de mandos

check your engine, please!

Si tu vas en coche por la autopista y de repente se enciende una lucecita roja en el cuadro de mandos que te indica que algo está mal en el motor, te paras y quizá llames a la grúa. Imagínate la cara que se te quedaría si el mecánico que viene se limitase a desmontar la lucecita para que no parpadee y, sin ni siquiera echar un vistazo al motor, te dijera que ya puedes irte. Pensarías que te está tomando el pelo. Pues lo mismo nos pasa con nuestro cuerpo. Vamos al médico para que suprima el dolor que tenemos y ni siquiera nos paramos a pensar en las causas del mismo. Eso hace que, al cabo de un tiempo, los dolores vuelvan a aparecer, porque ¡claro!, no has curado nada, solo lo has tratado de ocultar temporalmente.

Las enfermedades no son algo que ocurre “porque sí” o por las “condiciones del entorno”. Como todo en esta vida, aunque no lo veamos, tienen un significado muy profundo y son una guía para nosotros. Y si quieres saber qué te indican, te recomiendo uno de los mejores libros que he leído jamás: La enfermedad como camino. Ya tardas en comprarlo si en estos momentos te duele algo.

Si ya te has convencido, aquí tienes una página que explica cómo hacer correctamente el ayuno con el Sirope de Savia. Y si quieres saber más sobre asombrosas experiencias con este método, te recomiendo leer las primeras páginas del pdf ‘The fasting cure‘ de Upton Sinclair. Son acojonantes.

Así que nada más, esta es la historia por la cual ahora, en vez de decir ¡Viva la madre que me parió! digo:

¡Viva el ayuno que me curó!

(Es broma, no soy tan friki, es una frase que se me acaba de ocurrir y he pensado que quedaría graciosa aunque ahora veo que no mucho, es mas bien cutrilla. Ala venga, iros todos a ayunar y dejarme un comentario en la entrada si queréis conversar un poco sobre este tema tan fascinante.)


24 Comments

  1. Muy interesante. La medicina moderna se ha centrado demasiado en mitigar el dolor, algo que por otra parte no está mal, pero descuidando demasiado las causas. Hay algunos tipos de dolores, como los musculares, que parece que para los médicos convencionales ni existen. Su solución es tomarte un calmante muscular u otro medicamento para el dolor y listo.

    Por cierto, me parece muy curioso que haya tantas citas de personas relevantes relacionadas con el tema del ayuno. Parece que hay cosas que en su momento se sabían pero se han olvidado.

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    • Por supuesto, si te duele algo lo primero que quieres es que desaparezca el maldito dolor! Pero mucho mejor si de paso arreglamos el problema de raíz para que no vuelva a aparecer.

      Sí, desde hace un tiempo creo que estamos viviendo en una época en la que se nos ha olvidado todo lo importante que se sabía antes (y en casi todos los aspectos…) A ver si poco a poco dejamos de mirarnos tanto el ombligo y la humanidad recupera los conocimientos que de verdad valían la pena!

      Un abrazo Javi.

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  2. Genial artículo Pablo! 🙂
    Pienso exactamente igual que tú con respecto a los médicos, por lo menos en España, no sé como serán los de los otros países (que por suerte, de momento no he tenido que probar).
    Las últimas veces que fui al médico de cabecera (una doctora de unos 30 años) en Barcelona, da igual que me doliese, ella siempre me decía lo mismo en apenas 2 minutos:
    “Aha, vale, pues tomate Espedifen 600Mg cada 8 horas durante una semana, si los dolores no remiten vuelve…”.
    Yo pensaba: “Claaaaro, no te fastidia… que enfermedad simple no desaparece al cabo de una semana, a menos que sea algo realmente grave y más si te tomas 1800Mg de Ibuprofeno al día?”.
    Una vez incluso, por un dolor muscular, me recetó “Miolastán”. Idiota de mi, como no sabía ni lo que era, lo compré, cuando abro la caja y veo que la mayor parte del contenido era un prospecto enorme como la biblia que en su mayor parte eran efectos secundarios del medicamento, evidentemente ni lo tome. Sólo por un dolor muscular, quería que tomase Miolastán durante una semana ¿WTF?

    Otro caso, ya para rematar la historia con los médicos españoles:
    Cuando fui al cardiólogo por que a veces me daban “arritmias” mientras dormía y me despertaba, el joven doctor de 20 años me dice: sin hacer prueba ni nada que me tome un medicamento antes de dormir para que me ralentice las pulsaciones del corazón… usando la misma frase que la doctora anterior: “Tú tomate esto y luego ya te hacemos más pruebas ¿si?” Evidentemente no acudí más a ese médico, ya que ni se molestó en hacer más pruebas sabiendo que: He sido operada del corazón.
    Luego fui a un médico de verdad y descubrieron que lo que me pasaba, era porque tengo una válvula bicuspide en lugar de una tricúspide como el resto de los humanos… 😛

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    • Gracias Rox!
      Si, por eso mismo, el doctor ni te conoce y por 2 minutos explicándole lo que te pasa ya te receta alguna cosa de éstas… a mí eso no me convence, jejeje.
      Cuando puedas leéte el libro que recomiendo, es muy bueno!
      Que vaya muy bien por Miami estos días 🙂

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  3. Acabo de recibir un E-mail de la lista avisándome que habías publicado un post nuevo! Va a ser que esto de las newsletter funciona! Ya tenía ganas de seguir leyéndote! Mucha suerte en tu nueva etapa!

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  4. Pues me ha picado el gusanillo lo del sirope de savia. Recuerdo que mi madre lo hizo hace muchos años. Igual me pongo con ello a ver qué tal.
    Un abrazo Crack!

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  5. Voy a intentarlo pero una pregunta en si que hace o en aspectos puede ayudar el ayuno y ojalá como dices tu pudiese pasarme info deL conocimiento de antaño y no seguir mirándome el hombligo y comentaré, más que todo por mi mujer que los dolores musculares no la dejan en paz y artritis cortesía de su de vida estresante gracias pablo ya estaremos hablando hay muchas cosas que compartir hablar un abrazo y gracias por compartir este conocimiento

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  6. Pablo he leído la página sobre el sirope, no hay alguna alternativa mas a mano en casa para realizar el ayuno, es que el sirope de savia cuesta 30€ y ahora estoy en paro y no puedo permitírmelo, saludos

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    • ¡Hola Cristian!
      Sí, por supuesto, la alternativa que propone Upton Sinclair por ejemplo es no tomar nada más que agua durante todo el ayuno. Si quieres curarte de alguna enfermedad (o tu mujer) es importantísimo no romperlo y estar todos los días sin comer. Notarás que los primeros dos días tendrás hambre, pero al tercero se pasará. La clave es entonces estar por lo menos 7 días haciendo el ayuno para que tu cuerpo se limpie por completo. Eso sí, nada de estrés ni trabajo duro durante esos días.
      ¡Ya me contarás como ha ido si lo probáis! Gracias a ti por pasarte y comentar.

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  7. Muy curioso el post. Nunca probé a ayunar (me gusta demasiado comer) pero quizá algún día me anime. Respecto a lo de los médicos estoy de acuerdo (dependiendo de los síntomas claro esta). La ultima vez que fui tenia principio de gripe, la doctora, con todos sus estudios y sabiduría medicinal a sus espaldas, me mando un antibiótico acompañado de las palabras: “esto que te mando no te va a servir de nada”, alucina vecina, así que con las mismas le di las gracias y me fui con mi cara de haba a mi casa, manteniendome bien lejos de los antibióticos.

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    • Jajajaja, que buena la anécdota Fernando 😀 Así estamos… los hospitales llenos cada día.

      Te recomiendo hacer ayuno sólo si te encuentras mal de algo que te molesta desde hace ya tiempo, sino a comer todo lo que quieras! Sirve para limpiar un poco el organismo y liberarlo de tensiones y toxinas.

      Por cierto, hace poco probé el ayuno sólo con agua y ése no lo recomiendo. Al faltar los nutrientes y vitaminas básicos el cuerpo se resiente, mucho mejor con sirope de Savia.

      Un saludo crack!

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  8. Hace tiempo me llegó este post a mi correo, pero en ese momento no lo leí con total atención porque el tema no me interesaba, (mas bien no era para mi en ese momento) pero hoy me levantado con poca hambre y hasta las 21:00 no he comido nada, y “tachán” aquí estoy informándome.

    Tengo una pregunta: ¿que beneficios espirituales se obtienen? (según tu propia experiencia, si se puede saber) ya que estoy interesado mas por esos beneficios.

    Gracias.

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    • Hola Jorge!

      Ya casi has completado tu primer día de ayuno entonces, jajaja.

      Yo aparte de los beneficios físicos (mejora en el estómago y la espalda) noté también una mayor claridad después, en las semanas siguientes, a la hora de escoger los alimentos que comer, como si tuviera algo dentro que tirara hacia lo más sano. Y luego también un mejor estado anímico, principalmente gracias a tener la salud mucho mejor que antes.

      Un saludo y gracias por pasarte!

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  9. Hola Pablo lo voy a tener en cuenta ya que me hicieron una cirugía odontología y no puedo comer nada solo líquido nose si acá en argentina hay sirope de sabia voy a investigar. muy buenas tus notas

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  10. Hola recien me encuentro con este post esta interesante…únicamente es sirope y agua o hay otros ingredientes que mezclar y por cuantos dias se realiza el ayuno gracias….

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  11. Excelente post! Te felicito! Me identifico muchísimo contigo, y además lo de sirope de savia es verdad,yo lo probé,y haciendo ayunos con el de vez en cuando hace milagros.Tambien es verdad que todo está en nuestro cerebro,y como tenemos el poder de enfermar,también tenemos el poder de curarnos.Un abrazo

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    • ¡Gracias Daniela!
      La verdad es que sí, el ayuno es uno de los grandes desconocidos por nuestra sociedad para curar muchas enfermedades 🙂

      Me alegra mucho que te haya gustado, ¡espero verte por aquí a menudo!

      Un abrazo,

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  12. Me encanta cómo lo has contado. Mira que es largo eh jaja .. Pues se me ha hecho corto. No es casualidad que haya encontrado este post hoy,que llevo varios días con un dolor de cuello infernal y comiendo cada 3-4 horas para “engordar” un poquito o fortalecer en el gym. Voy a probarlo. 3 días. Allá vamos. Cierro el pico.Gracias por compartirlo!!!

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    • Jajaja me alegro mucho Carolina de que lo hayas encontrado entonces! Cuéntame cómo ha ido al cabo de 1 o 2 semanas, cuando notes los resultados 🙂 Un abrazo grande!

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