Así será el futuro de la educación… ¡y el futuro de todo!

//Si no sabes qué cojones hace el [#RAP] ahí en el título y te ha picado la curiosidad, explico qué significa en este otro post//

Hace un par de semanas estuve en Berlín.

Fui para ver a un amigo que vive allí, para experimentar qué era el Berlín más underground y sus “catedrales del Techno“, como allí les llaman. Quizá pronto escriba sobre eso también.

Como me gusta viajar sin planes para ver qué pasa, los primeros días me quedé solo visitando la ciudad. El primer día fue bien, ya que hacía solete y me fui a las afueras, al campo de concentración de Sachenhausen. Nunca había estado en ninguno y la sensación fue espectacular.

Después pasé la tarde visitando partes del muro y paseando y leyendo tranquilamente.

El problema vino al segundo día. Empezó a llover a saco y llegó la hora de irme de la casa de Airbnb en la que estaba alojado porque cambiaba de barrio, así que cargando con la mochila y el paraguas pensé que lo mejor sería ir visitando museos, ya que aparte de estar cubiertos tienen taquillas y puedes dejar todos los trastos ahí.

Los museos en esta ciudad no tienen desperdicio, entre la etapa nazi y la división posterior de la ciudad con el muro la verdad es que tienen una historia alucinante que contar. Sin embargo, cuando mi cabeza se saturó al cabo de unas cuantas horas decidí cambiar de aires y, de casualidad, vi un cartel que ponía algo así como “museo interactivo de los videojuegos” en alemán. Ya no me acuerdo ni como se llamaba.

realidad virtual y aumentada

El museo propiamente dicho era una mierda, había un par de juegos realmente curiosos como uno que se controlaba con la mirada, pero por lo demás… poca cosa.

Me disponía a salir ya del local cuando el tipo de la entrada me paró.

-Hey, do you want to try the new Oculus Rift?

Las Oculus Rift son unas gafas de realidad virtual, fabricadas por una empresa -Oculus- que posteriormente fue comprada por Facebook por 2 mil millones de dólares.

El caso es que ya las había probado una vez, en el Sónar de Barcelona el año pasado y no les vi nada del otro mundo, pero el tipo me comentó que estas eran la última versión que había salido.

Así que me senté para probármelas.

-You’re going to see a sequence of different places.

-Yeah, ok. 

Me ajustó las gafas y sus auriculares, todo se puso en negro y empezó la cosa…

-HOLY FUCK!!! MOTHER OF…

De repente me encontraba flotando en el espacio, con la tierra a mis pies, cual astronauta dando un garbeo por la estación espacial internacional. 

Pero no era simplemente una película, ni se sentía como tal.

Era real. Yo estaba allí.

Uno de los sueños que he tenidos siempre, como tantos otros niños en su día, es poder viajar al espacio. Y ahora simplemente estaba allí…

Me quedé con la boca abierta, disfrutando como un loco.

Mirase donde mirase, arriba, abajo, derecha, izquierda… podía ver el espacio, la luna, las estrellas y nuestro querido planeta azul y verde, con una nitidez espectacular.

planeta tierra realidad virtual

si, prácticamente como ésto

Casi me salen las lágrimas de la emoción.

Esto no tenía nada que ver con las gafas que yo había probado en su día… las habían mejorado tanto que ahora habían conseguido finalmente una experiencia que poco tenía que envidiar a la vida real. 

Luego pasaron otras secuencias, en las que de repente me encontraba subido a una canoa en algún río Vietnamita, en una cabaña de las estepas de Mongolia con una familia conversando alrededor del fuego e incluso en un parque jurásico con un dinosaurio herbívoro mirándome a pocos centímetros de mi cara.

Cuando acabé solo pude decir… WOW.

Creo que el tío entendió lo que quería transmitir.

Salí de allí con la mente en un estado completamente distinto al que había entrado, bombardeándome a mi mismo con ideas cada vez más locas.

¡Esto se podría utilizar para TODO!

Ahora parece un simple juguete y la mayoría de personas lo utiliza como tal… ¿pero que ocurriría si lo utilizamos para el trabajo o la enseñanza? Podríamos aprender cómo funcionan las cosas de una manera completamente interactiva e inmersiva. 

Imagínate que vuelves al colegio, a sexto de primaria y estás estudiando qué son las mitocondrias de una célula. Y en vez de sacar un libro de texto y ver un par de dibujos absurdos y leer un parrafote de texto mientras el profesor intenta sin éxito explicarlo con la pizarra, simplemente os dice a ti y a tus compañeros que os pongáis las gafas de realidad virtual. 

El caso es que yo tampoco recordaba qué era una mitocondria. Simplemente he buscado “célula” en Google y me ha aparecido esta imagen de abajo, de la cual he cogido un nombre al azar, igual que podría haber cogido lisosoma o citoplasma. Tengo un problema, y es que cuando me explicaban cosas aburridas en el colegio mi mente se desconectaba automáticamente. Por ejemplo, jamás aprendí cómo hacer una división en papel, las tablas de multiplicar (la del 2 y la del 5 me las sé, ojo) o cómo analizar sintácticamente una frase. Aún no entiendo como finalmente acabé en la universidad.

mitocondrias

Así que nada, os ponéis todos las gafas. Entonces empieza la secuencia y de repente aparece otro ser humano enfrente vuestro. Este ser humano virtual os explica que estáis a punto de empezar un tour, en el cual os subís a un vehículo volador y, gradualmente, iréis reduciendo vuestro tamaño, hasta el punto en que seáis tan pequeñitos que podáis entrar dentro de su cuerpo a través de su piel por uno de los poros del brazo.

Una vez dentro del cuerpo veis cómo los glóbulos rojos de la sangre viajan por las venas y cómo son los tejidos musculares.

Pero la cámara no se detiene ahí, os hacéis cada vez más y más pequeños, hasta encontraros, por fin, con una célula. Y allí entonces el profesor os enseñará las partes que la componen y veréis en directo como la mitocondria realiza su función, que es proporcionar la energía necesaria para la actividad celular.

Así que las mitocondrias son como las centrales energéticas de la célula. (gracias Wikipedia)     

También veréis cómo se relacionan con las demás partes de la célula y como todas trabajan conjuntamente, proporcionándonos una visión mas holística. Pudiendo, por ejemplo, simular y VER lo que ocurriría si ese ser humano en el que estamos alojados con nuestra pequeña nave tuviese una enfermedad que afectase a las mitocondrias.

Las posibilidades son infinitas.

Y ahora, compara este viaje que hemos hecho con la forma que tuvimos de aprender nosotros en el colegio: el libro de texto y la pizarra.

Otro mundo distinto.

No sólo los niños no se aburrirían yendo al colegio, sino que estarían impacientes por ir cada mañana a clase.

Y lo mismo en la universidad, cuando por ejemplo una alumna de ingeniería aeronáutica tenga que aprender el funcionamiento de un motor de reacción (min.3 del vídeo):

Aquí vamos a hacer una parada durante unos instantes. Haciendo un poco de investigación en Youtube para los vídeos de este post, me di cuenta de que, dentro de estas realidades paralelas de las que estamos hablando existían dos variantes: la realidad virtual y la realidad aumentada. La principal diferencia entre ambas es que la primera nos coloca en un mundo 100% virtual, desconectado por completo del entorno físico en el que estamos y la segunda, la realidad aumentada, utiliza ese entorno físico en el que nos movemos y le añade más cosas que no están ahí.

Lo que yo experimenté en Berlín, encontrándome de repente en el espacio es realidad virtual y lo que está viendo esta chica del vídeo mientras aprende es realidad aumentada, ya que pone ese motor de reacción encima de la mesa que está realmente delante suyo.

Actualmente, las gafas Oculus Rift, propiedad de Facebook, son las que lo petan en la realidad virtual y  las gafas Hololens, de Microsoft las que lo parten en la realidad aumentada. Google, por su lado, podría estar preparando unas que uniesen lo mejor de ambas.

Y como nos encantan los vídeos guays, aquí el de Hololens, que no tiene desperdicio:

Ahora adelantémonos un poco al futuro. 

La gracia sería no solo poder “ver” ese mundo virtual, sino poderse mover libremente por él sin ninguna limitación y ya que estamos, poder “tocar” las cosas, ¿no?

Pues hijo, hay inventos para todo, mira sino este siguiente vídeo (hoy estoy pesadito con tanto vídeo, minuto 3:20):

Vamos a poder simular entornos de trabajo completos.

Lo que hoy en día viene siendo una tontería de juego como éste…

…puede llegar a convertirse en poco tiempo en un verdadero simulador con el cual poder representar la reparación de un modelo real de coche o moto en un taller mecánico.

O poder ponerse las gafas y de repente estar en una oficina virtual con tus compañeros de trabajo o clientes, los cuales realmente están en sus casas a cientos de kilómetros de distancia. 

Las calles se vacían, el transporte mundial se revoluciona al no tener las personas que desplazarse para moverse e ir a la oficina o a ningún sitio de manera obligada, sino solo ya por puro placer.

Y, por ende, las ciudades se transforman y vacían al permitir la deslocalización de la gran mayoría de sus habitantes. Muchas familias deciden que se vive mejor rodeados de naturaleza en pequeñas comunidades, lejos del cemento, el ruido, la polución y las grandes aglomeraciones.

Así podríamos continuar hasta llegar a transformaciones en todo tipo de ámbitos y panoramas impensables para nosotros en la actualidad.

Y para aquellos a los que teman a este cambio o crean que todo esto no traerá más que desgracias y favorecerá que todos nos volvamos unos gordos de sofá, ¿que tal si te digo que puede revolucionar la manera con la que empatizamos con los demás?

Imagínate poder sentir lo que experimenta una persona sorda o que está en silla de ruedas, haciendo una simulación de un día a día cualquiera para ellos, o poder vivir un día normal de trabajo de tu propio jefe, de un médico en un hospital, de un jugador profesional de fútbol, un profesor de secundaria, o una persona encargada de limpiar las calles.

O simplemente un día normal de la vida de un refugiado del Sáhara, de un ciudadano de Irak o de un vagabundo de Barcelona. 

Increíble.

Tengo ganas de ver que pasará.

8 Comments

  1. Yo también tengo ganas. ¿Te imaginas que fácil sería conocer el mundo con este invento? Viajar sin viajar con la realidad virtual o viajar de manera más sencilla con la realidad aumentada.
    Por cierto, tu post me ha recordado a la novela Ready Player One. Te la recomiendo.
    ¡Un saludo!

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    • Exacto Sandra, yo creo que mucha gente va a querer viajar de esta manera, por muy raro o irreal que nos parezca ahora mismo.
      Muchas gracias, ¡le echaré un vistazo a la novela! 🙂
      ¡Un saludo!

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  2. La teoría es maravillosa, pero la realidad Real es otra cosa…..
    Soy profesora de instituto y esto es ciencia-ficción…
    Muy entretenidos tus post, aunque nunca comente ?

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